image_print
Vitíligo ¿qué es y qué tratamientos existen?
Vitíligo ¿qué es y qué tratamientos existen?

Vitíligo, ese gran desconocido

Un 2% de la población padece vitíligo. En ese porcentaje está la modelo afroamericana Winnie Harlow, imagen de la firma de moda Desigual y habitual de las pasarelas, que tiene la enfermedad cutánea y ningún problema en mostrarla. También el tono blanco de la piel de Michael Jackson se debía a que padecía la patología, y no a su afán de ser de otra raza, según el informe forense. La AEDV y la Asociación de Pacientes ASPAVIT denuncian el desconocimiento por parte de la población de esta enfermedad, que no es contagiosa ni grave, y exige de constancia con el tratamiento y paciencia para observar resultados.

¿Qué es el vitíligo?

Es una enfermedad cutánea que se manifiesta a través de manchas sin pigmento, pues el sistema inmunitario destruye los melanocitos de la piel, es decir, las células de la pigmentación. Es un proceso generalmente benigno, pero puede ser devastador psicológicamente.

Lo padece el 2% de la población, y entre el 20 y el 30 % de los casos comienza en la infancia. De hecho, la mayoría de pacientes presentan la enfermedad antes de cumplir 40 años.

Tiene dos variantes, la focal, que se presenta como ligeras manchas segmentadas en el cuerpo, especialmente en zonas expuestas al sol, y la universal, que abarca grandes extensiones.

 

¿Qué lo produce?

Está clasificado como enfermedad autoinmune, pues el cuerpo actúa inmunológicamente contra los melanocitos. De hecho se acompaña a menudo de otras enfermedades autoinmunes, como la Tiroiditis de Hashimoto o hipotiroidismo inmune. El componente hereditario es bastante frecuente, pues muchos pacientes tienen antecedentes en la familia con el mismo problema.

Leer más

La CE amplía las exigencias de laboratorios de seguridad alimentaria

Reglamentación comunitaria de materiales impresos destinados a contacto con alimentos

La Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTÉ) está trabajando en una regulación específica para materiales impresos destinados a contacto con alimentos. Su intención es tenerlo para finales de 2018 pero tal vez no sea posible ya que es un tema complejo.

En un principio se estaba trabajando en un enfoque tradicional similar al del Reglamento (UE) 10/2011 sobre materiales y objetos plásticos, basado en un sistema de lista positiva pero este enfoque se enfrenta a ciertos puntos complicados de resolver. Uno de los más importantes es el elevadísimo número de sustancias a considerar, que requeriría décadas de trabajo de la EFSA para concluir su evaluación. Otros puntos por resolver son la dificultad para la transmisión de la información en las cadenas de suministro por la complejidad de éstas, con frecuencia aplica demostrar el cumplimiento a operadores de pequeñas empresas alimentarias, la gran variedad de combinaciones a considerar (sustratos, combinación de colores, técnicas de impresión, etc.), la falta de pautas para la verificación del cumplimiento y la necesidad de disponer de evaluaciones de riesgos transparentes.

Todo ello, ha llevado al grupo de trabajo de la Comisión Europea, a plantear un enfoque alternativo basado en organismos autorizados (consultorías o laboratorios comerciales acreditados por Estados Miembros de la UE, que serían independientes de los operadores de las empresas de materiales destinados al contacto con alimentos). Estos organismos realizarían un trabajo de certificación para asegurar el cumplimiento en cada etapa del proceso de fabricación de los materiales impresos destinados a contacto con alimentos. Podrían llevar a cabo ellos mismos los trabajos para demostrar el cumplimiento o solo certificar el cumplimiento mediante la evaluación de los trabajos que presentará el solicitante.

La Comisión proporcionaría las reglas básicas que dirijan el trabajo de los organismos autorizados mediante legislación, normas, guías y normas internas.

Habría también una base de datos centralizada en la que se almacenarían los dosieres de las evaluaciones. Esta base de datos sería accesible para las autoridades competentes, la EFSA y los organismos autorizados para hacer las evaluaciones, pero solo parcialmente accesible para los operadores de empresas alimentarias o de materiales para contacto con alimentos. De este modo se facilitaría el intercambio de información entre los diferentes estadios de la cadena de suministro.

A día de hoy no se ha decidido qué enfoque se adoptará finalmente. La Comisión está difundiendo este segundo enfoque para darlo a conocer y recopilar opiniones sobre el mismo.

(Fuente: Aimplas)