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Aplicaciones de la fototerapia en dermatología

Aplicaciones de la fototerapia en dermatología

1. Fototerapia. Quemaduras solares

Aplicaciones de la fototerapia en dermatología

2. FOTOTERAPIA

2.1. ¿Qué secciones del espectro electromagnético solar se utilizan en dermatología?

El espectro electromagnético solar que interesa al dermatólogo engloba la luz visible (luz azul y roja, utilizadas en terapia fotodinámica) y la radiación ultravioleta (que es la empleada en la fototerapia). La radiación ultravioleta se subdivide de forma arbitraria según su longitud de onda en UVA (400-315 nm), UVB (315-290 nm) y UVC (290-200nm), siendo ésta última incapaz de alcanzar la superficie terrestre gracias al efecto protector de la atmósfera (figura 1 y tabla 1).

Tabla 1. Resumen de las radiaciones empleadas en terapéutica y su respectiva longitud de onda.

Aplicaciones de la fototerapia en dermatología

2.1.1. Ultravioleta A1 (UVA1)

2.1.1.1. ¿Cuál es el mecanismo biológico de acción del UVA-1?

La fototerapia con UVA1 (340-400 nm) sólo es utilizada en algunos hospitales de Europa. Dado que a mayor longitud de onda, mayor es el grado de penetración en la piel, UVA1 tendría mayor capacidad de inducir efecto sistémico al poder alcanzar las células inmunitarias circulantes, siendo su actividad clínicamente relevante. Reduciría el número de células de Langerhans y de mastocitos, estimulando la apoptosis de linfocitos T. También se ha visto que aumenta la expresión de colagenasa, lo que explicaría su eficacia en la esclerodermia1.

2.1.1.2. ¿Cuándo está indicado utilizar UVA-1?

Las principales indicaciones de la fototerapia con UVA1 son la dermatitis atópica, la esclerodermia localizada y el lupus eritematoso sistémico (grado de evidencia A)2.

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Señalados por tener ‘mala piel’: ¿una nueva forma de clasismo?

Señalados por tener ‘mala piel’: ¿una nueva forma de clasismo?

“La piel perfecta es el deseo más universal sobre el cuerpo”, aseguraba el zoólogo y divulgador científico Desmond Morris en El mono desnudo (1967), uno de los ensayos más importantes sobre la evolución del comportamiento humano. Morris explicaba entonces que la importancia de “la buena piel” reside en su función, como una suerte de soporte publicitario sobre el que los seres humanos anuncian salud, bienestar y fertilidad. Hasta hace poco, las redes sociales de los guapos, ricos y famosos eran una sucesión de luminosos con este mensaje, interrumpida —eso sí— por el esperanzador despertar de un movimiento, con Justin Bieber, Kylie Jenner o Lorde en sus filas, que no se corta al mostrar a sus millones de seguidores granos, eccemas o sarpullidos. No son mayoría.

Señalados por tener ‘mala piel’: ¿una nueva forma de clasismo?

La membrana más superficial del organismo protege el interior, pero su aspecto trasciende a lo orgánico repercutiendo en el ámbito social de los individuos. Y si el clasismo es una actitud que discrimina por clases, el pielismo lo hace por el aspecto de la piel. Un ejemplo conocido es el de la percepción de la lepra, una enfermedad cutánea muy poco contagiosa, cuya asociación a lo vergonzante aparece ya en textos sagrados del judaísmo, el cristianismo y el hinduismo. Pero, a pesar de la antigüedad de las fuentes que constatan su existencia, estarán en un error quienes piensen que el ostracismo hacia estos enfermos desapareció con el paso del medievo a la Edad Moderna.

Monica Green, investigadora experta en historia de la salud de la Universidad de Arizona (EE UU), sostiene en Dermatology Times que las mayores acciones de rechazo social tuvieron lugar en occidente, ya bien entrado el siglo XX, con el confinamiento de miles de pacientes a las llamadas “islas de leprosos” en Grecia, Chile, Argentina, Filipinas o Hawái. Testimonios de los supervivientes relatan que no se les permitió despedirse de su familia ni mantener con ellos ningún tipo de contacto, ni tan siquiera postal. Casos de estigmatización y aislamiento que los expertos en salud pública temieron que se volviesen a repetir durante los primeros años del VIH, cuyo primer síntoma y elemento discriminatorio principal lo conformaban las lesiones del sarcoma de Kaposi, unas agresivas manchas negras que avanzaban imparables sobre todo el cuerpo.

Son dos apuntes de la historia reciente sobre cómo la enfermedad cutánea puede despertar actitudes miserables en la sociedad. Y los medios de comunicación, a veces, reman a favor. Un estudio de 2016 publicado en JAMA, con el título La cara del mal, constató que seis de los diez villanos más populares del cine en EE UU, entre otros, Freddy Krueger o Darth Vader, lidian con problemas dermatológicos como alopecia (el 30%); hiperpigmentación (30%); arrugas profundas en la cara (20%); múltiples cicatrices faciales (20%); verrugas (10%) o rhinophyma (10%), el enrojecimiento y espesor anómalos de la piel alrededor de la nariz.

EL NEGOCIO DE LAS PIELES BLANCAS

Más allá de las condiciones clínicas, hay una tendencia dermatológica que apuntala el clasismo imperante en la obsesión por el cutis perfecto: que sea cuanto más blanco, mejor. El bleaching, cosmética destinada a aclarar la piel, es hoy un negocio multimillonario en todo el mundo, aunque en muchos países florezca en el mercado ilegal por los riesgos asociados al uso de componentes como la hidroquinona (puede producir irritaciones, eritemas…) o el mercurio, cuya toxicidad siempre ha estado en entredicho. En el continente americano, su auge en las comunidades afroamericanas, asiáticas y latinas se circunscribe a mujeres adolescentes, según sostiene un estudio de la Universidad de Southern Misisipi del Sur, en Estados Unidos, en el que se afirma que, a pesar de que la mayor parte de las usuarias conocen los peligros de aplicarse estos productos en casa, se sienten forzadas a utilizarlos por aceptación social. Los blanqueadores tienen también especial arraigo en Asia, donde la identificación de la piel blanca con la belleza ha llevado a que un 50% de las féminas de Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Filipinas los usen con frecuencia, según alumbra otra investigación del Ateneo de Zamboanga (Filipinas).

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La importancia de cuidar el pelo adecuadamente

Resulta paradójico el comportamiento de algunas personas obsesionadas por detener la caída de su cabello o poner remedio a una alopecia que les preocupa, incluso hasta la angustia en algunos casos.

Por una parte, no reparan en gastos ante la perspectiva (frecuentemente, más que dudosa) de obtener una solución rápida a su problema. Y, por otra, olvidan las más elementales precauciones tras la intervención, además de las relativas a la imprescindible solvencia científica.

Viene esta reflexión a cuenta del ansioso y nutrido peregrinaje a Turquía de españoles atraídos por agresivas ofertas para eliminar los problemas de su pelo. Confiando ciegamente en el éxito de la intervención, descuidan precauciones elementales como el necesario seguimiento posterior para controlar eventuales infecciones y asegurar el éxito del tratamiento.

La importancia de cuidar el pelo adecuadamente

Estos pacientes parecen ignorar que el nivel científico de los dermatólogos españoles viene siendo reconocido, año tras año, a nivel internacional.

Un especialista español, además de garantizar una preparación  equiparable a los parámetros más exigentes, proporcionará el adecuado y necesario seguimiento, que, según demuestra la experiencia, tiende a ser descuidado cuando este tipo de intervenciones se realiza fuera de nuestro país.

Hoy se disfruta de una globalización de conocimientos que resulta muy beneficiosa para los pacientes y que deja ya sin base la tradicional y dañina tendencia española a pensar que lo foráneo es siempre lo mejor. Ya  advirtió Cervantes que, mientras los demás países ensalzaban exageradamente sus méritos, los españoles se complacían en aumentar sus defectos. Una tradición que haríamos bien en eliminar cuanto antes.

La investigación ha conseguido avances importantes en el tratamiento del cabello en los últimos años. Para beneficiarse de ello, es imprescindible acudir al especialista adecuado, en este caso el dermatólogo. Contrariamente, quienes confían en ofertas supuestamente milagrosas, se ven abocados a la decepción y a desastres que, frecuentemente, el dermatólogo se ve obligado a reparar posteriormente.

(Fuente: Fundación Piel Sana – AEDV)

Diagnóstico y tratamiento del vitíligo en la clínica

Diagnóstico y tratamiento del vitíligo en la clínica

El vitíligo son lesiones debidas a la pérdida de melanocitos, que son las células encargadas de la pigmentación de la piel.

El diagnóstico se establece en la mayoría de los casos mediante el examen clínico de la piel del paciente.

Algunas veces, puede usar la lámpara de hendidura o de Wood. Se trata de una luz ultravioleta que hace que las áreas sin melanocitos aparezcan de un colo blanco brillante.

En ocasiones deber realizarse una biopsia cutánea para descartar otras enfermedades autoinmunes, así como analítica de sangre con determinación de hromonas tiroideas o de vitamina B12.

La piel de los pacientes con vitíligo no tiene melanocitos funcionantes (células encargadas de la pigmentación) en las zonas afectas, por lo que es importante utilizar cremas de protección solar dado que estas personas tienen mucha más facilidad para quemarse.

Tratamiento conservador

En áreas limitadas se pueden emplear corticosteroides potentes, pero evitando siempre la aplicación crónica continua.

Cuando se trata de vitíligos más extensos se suele emplear lo que se conoce como fotoquimioterapia oral que consiste en la administración de un fármaco por vía oral (psoraleno) más la exposición a rayos UVA (PUVA). Se logra la repigmentación en ocasiones de un 50% de los casos.

Otro tipo de tratamiento empleado en vitíligos de extensión moderada es la aplicación de Kellina por vía tópica más exposición solar. Nunca más de media hora. La administración de aminoácidos como la fenilalanina tanto por vía oral como por vía tópica acompañada de exposición solar, es otra de las modalidades terapéuticas empleada en el vitíligo.

También se han obtenido buenos resultados con el calcipotriol por vía tópica, que es un fármaco empleado en la psoriasis, y con los inhibidores de la calcineurina.

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#InYourOwnSkin: Interesante campaña dónde las modelos nos muestran su piel

#InYourOwnSkin: Interesante campaña dónde las modelos nos muestran su piel

La empresa británica de moda MissGuided acaba de lanzar una nueva campaña publicitaria. Hasta aquí todo normal… Lo destacable es que en esta ocasión las modelos nos muestran sin tapujos sus problemas en la piel. 

En una sociedad donde se ensalza la perfección, sobre todo en el mundo de la imagen y la moda, aplaudimos esta campaña en la que se quiere normalizar (mediante las modelos) diferentes problemas de la piel.

No es el primer caso en el que el mundo de la moda hace un guiño al normalizar afecciones cutáneas. Hace unos años, la empresa española Desigual lanzó una mega-campaña publicitaria en la que la modelo Winny Harlow, afectada por vitíligo, hacía lucir las prendas de la empresa de Ibiza. Fue un éxito rotundo y ayudó a “ver de otra forma” a las personas afectadas por esta enfermedad.

Hoy, Primer Día Internacional de la Luz hemos creído que era muy indicado publicar este vídeo en el que “normalizamos” un poco más enfermedades que existen entre nosotros y que afectan a millones de personas en el planeta.

En el caso de la psoriasis, aunque se trata de una enfermedad que no tiene cura, existen tratamientos de diverso tipo (en función del estado en el que se encuentre el paciente), la fototerapia es uno de los más aconsejables (sobre todo en sus estados iniciales).

Enfermedades como la psoriasis, las quemaduras severas, marcas de nacimiento, etc… aparecen representadas en el vídeo que podrás ver a continuación.

Gran iniciativa! Enhorabuena!

 

Consigue ya tu calendario solidario protagonizado por personas con psoriasis

Consigue ya tu calendario solidario protagonizado por personas con psoriasis

El Calendario 2018 de Acción Psoriasis contiene recomendaciones y consejos adaptados a cada época del año, que confiamos te ayuden a afrontar la psoriasis y mejorar tu calidad de vida. Claves para mejorar tu alimentación, disfrutar de la actividad física, hidratación…

Los protagonistas de cada mes son personas como nosotros: personas con psoriasis (médicos, enfermeras, madres de familia…) y el fotógrafo que ha hecho el retrato de todos ellos, nuestro amigo y compañero Patxi Uriz, que cuenta, entre otros, con el Premio Goya al Mejor Cortometraje Documental por “Hijos de la Tierra”.

Este calendario es para Acción Psoriasis una forma de agradecer el apoyo que nos dan todos nuestros socios. Una vez más, os damos las gracias y esperamos que este obsequio os guste y os sea de utilidad.

Esta iniciativa ha sido posible gracias a la colaboración de Lilly.

Todos los socios de Acción Psoriasis recibirán este calendario. Si quieres recibirlo tú también, hazte socio, durante el mes de febrero. Puedes hacerlo si te inscribes AQUÍ o poniéndote en contacto con nosotros en el 932 80.46.22 o a través del mail: info@accionpsoriasis.org.

(Fuente: Acción Psoriasis)

Psoriasis en la infancia... un reto de diagnóstico

Psoriasis en la infancia… un reto de diagnóstico

La forma clínica más frecuentes en cualquier grupo de edad es la psoriasis en placasSe caracteriza por eritematosas (“rojas”) de límites netos y con descamación blanquecina distribuidas habitualmente de manera bilateral y simétrica en las superficies de extensión (codos, rodillas), en tronco, especialmente en la región lumbosacra, y en el cuero cabelludo.

Otra forma clínica muy frecuente en la infancia es la psoriasis en gotas. Esta forma predomina en niños y adultos jóvenes. La erupción tiene un inicio brusco frecuentemente precedida por enfermedad intercurrente, generalmente una faringoamigdalitis por Streptococcus Pyogenes y más raramente por una dermatitis perianal estreptocócica. Es una erupción de pequeñas pápulas (“granitos”) eritematodescamativas, de distribución generalizada, afectando al tronco y la raíz de extremidades. Puede afectar la cara y el cuero cabelludo, pero respeta palmas y plantas. El brote persiste 3-4 meses y remite espontáneamente. Es una forma de buen pronóstico, aunque a veces puede haber recidiva.

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Papulosis linfomatoide: ¿Un linfoma “bueno”?

Los síndromes linfoproliferativos son una de las cosas que más nos cuesta a los dermatólogos explicar a los pacientes que reciben ese diagnóstico, seguramente porque ni nosotros mismos terminamos de entenderlos. Y como que no se puede abarcar todo, hoy hablaremos de la papulosis linfomatoide, que forma parte de los llamados síndromes linfoproliferativos CD30+, los cuales constituyen aproximadamente el 25% de todos los linfomas. La clasificación de la EORTCreconoce dos entidades en este apartado: la papulosis linfomatoide y el linfoma cutáneo anaplásico de célula grande (LCACG).

Papulosis linfomatoide: ¿Un linfoma “bueno”?

El lío empieza cuando intentamos ponernos de acuerdo en si la papulosis linfomatoide (PL) es un proceso benigno o maligno. ¿No la estamos clasificando con los linfomas? Pues sí, pero la mayoría de expertos piensan en la papulosis linfomatoide como un linfoma cutáneo indolente (vamos, que tiene poca mala leche), con un pico de incidencia en la quinta década de la vida y un excelente pronóstico (la supervivencia a los 10 años se acerca al 100%). Hasta un 70% de casos de PL se asocian a reordenamientos del gen del receptor de las células T (TCR). La descripción clásica de esta entidad consiste en brotes de pápulas eritematosas (a menudo en diferentes estadios) que se localizan frecuentemente en el tronco y la parte proximal de las extremidades, que progresan a una necrosis central y curan espontáneamente tras varias semanas, a veces meses. La histología es variable, tanto que los patólogos distinguen hasta 5 subtipos de la enfermedad (A-E), aunque un mismo paciente puede presentar varios de estos patrones histológicos, los cuales no son predictivos del curso clínico ni de la severidad de la enfermedad. Sin embargo, es importante diferenciarlos para distinguir esta entidad de otros linfomas mucho más preocupantes.

La PL puede presentarse conjuntamente con otros linfomas hasta en un 20% de los casos. Hay casos descritos en asociación con micosis fungoides, linfoma cutáneo anaplásico de célula grande, enfermedad de Hodgkin, linfoma anaplásico de célula grande (sistémico) y otros tipos de linfoma. En algunos casos se ha podido demostrar una clona original común. Todo ello puede conducir a presentaciones clínicas confusas y la necesidad de repetir biopsias cuando las lesiones cambien morfológicamente. Un buen consejo es que si los nódulos de la PL empiezan a aumentar por encima de 1 cm, debe considerarse sospechoso de progresión a otro tipo de linfoma. Por todo ello (por el solapamiento histológico con otros linfomas así como su posible evolución a procesos malignos) persiste hoy en día la discusión acerca de si se trata de una dermatosis benigna, premaligna o maligna, y es fundamental el seguimiento de estos pacientes.

Papulosis linfomatoide: ¿Un linfoma “bueno”?Con respecto a la evolución de la enfermedad la mayoría (60-70%) son cuadros autolimitados, pero hay que tener en cuenta que el riesgo de progresión a micosis fungoides es del 10-12%, la asociación con linfoma de Hodgkin del 9% y la asociación con linfoma anaplásico de célula grande del 9% (variable según las series).

El hecho de que la mayoría de cuadros sean autorresolutivos hace que en muchas ocasiones no precisen tratamiento específico. Las alternativas terapéuticas para aquellos casos más “fastidiosos” se explican muy bien en este artículo de Lauren Hughey en Dermatol Clin (2015). Resumiendo mucho, tenemos diferentes alternativas dirigidas a tratar las lesiones o incluso tratamientos sistémicos para prevenir los brotes en aquellos pacientes que no precisen, siempre considerando el perfil beneficio-riesgo de cada tratamiento e individualizando según cada paciente. No se contempla utilizar quimioterapia para esta entidad. Las diferentes alternativas que se pueden proponer serían las siguientes:

  • Corticoides tópicos. No previenen la aparición de nuevas lesiones, pero sí podemos conseguir que se resuelvan más rápidamente, de modo que se considera una alternativa segura y cómoda para la mayoría de pacientes con pocas lesiones y brotes aislados. No se ha demostrado la eficacia de los corticoides orales.
  • Fototerapia. Aunque no existen datos publicados concluyentes, la fototerapia (PUVA o UVB) se utiliza como tratamiento de primera línea. También hay casos publicados con terapia fotodinámica, aunque naturalmente sólo sería factible en pacientes con lesiones en una zona muy localizada.
  • El metotrexato (oral o subcutáneo) es el tratamiento más utilizado y consensuado en aquellos pacientes con indicación de tratamiento sistémico, y puede utilizarse a dosis de 10 a 25 mg semanales. El estudio con mayor número de pacientes (45), mostró un 87% de eficacia con este régimen terapéutico.
  • El bexaroteno es un retinoide oral con elevada afinidad por el receptor X de los retinoides (RXR), aprobado por la FDA para el tratamiento de los linfomas cutáneos de células T en 1999, y que puede emplearse en estos pacientes por vía oral y también tópica, en gel (no siempre fácil de conseguir).
  • El interferón se ha utilizado tanto por vía subcutánea como intralesional, pero no constituye un tratamiento de primera línea.
  • Imiquimod es un tratamiento tópico que, aunque tiene otras indicaciones (infecciones víricas, queratosis actínicas y carcinoma basocelular superficial) provoca un incremento en la producción de citoquinas que tendría un efecto antitumoral en esta enfermedad. Podría indicarse en pacientes con lesiones muy localizadas.
  • Finalmente el tratamiento con mostaza nitrogenada tópica (eso suena a armas de destrucción masiva) se considera un tratamiento para pacientes refractarios, con efectos limitados en cuanto a eficacia.

Os preguntaréis qué pasó con Amanda. Pues bien, después de confirmar el diagnóstico mediante el correspondiente estudio histológico (y finalmente se clasificó como una PL tipo D, que es poco frecuente), se han ido combinando el metotrexato oral a bajas dosis con la fototerapia UVB de banda estrecha, con muy buena evolución y control de las lesiones hasta el momento.

(Fuente: Dermapixel)

Así puede el veneno de hormiga de fuego acabar con la psoriasis

Así puede el veneno de hormiga de fuego acabar con la psoriasis

Las solenopsinas, las moléculas que confieren la toxicidad a estos animales, han demostrado revertir la enfermedad en ratones.

La psoriasis, una de las enfermedades dermatológicas de origen autoinmune más comunes y molestas de nuestra época, puede llegar a ser muy difícil de tratar en algunos individuos. De hecho, y a pesar de afectar en muchos casos tan sólo a determinadas zonas de la piel humana, puede llegar a ser motivo de baja laboral por su intensidad. En otros casos, además, la psoriasis puede asociarse a otras enfermedades como la artritis o inflamación articular, dando lugar a una identidad propia denominada artritis psoríasica.

Aunque en los casos más leves el tratamiento con determinados tipos de cremas puede ser suficiente, en los casos más extensos y graves llega a ser necesario el uso de fármacos biológicos por vía intramuscular. Asimismo, también existen casos donde ninguno de los tratamientos actuales llega a producir una mejora significativa.

Ahora un nuevo estudio publicado en Scientific Reports afirma haber encontrado un nuevo tratamiento para esta dolencia: veneno de hormiga de fuego, el cual ha demostrado reducir el engrosamiento e inflamación de la piel causado por la psoriasis, al menos en ratones.

Veneno de hormiga de fuego contra la psoriasis

En casos leves o moderados, los tratamientos usados en forma de crema contra la psoriasis son corticoides, los cuales reducen la inflamación y descamación de la piel causada por la enfermedad, pero también provocan otra índole de efectos secundarios tales como adelgazamiento y fragilidad de la piel.

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Pacientes de psoriasis y artritis psoriásica, protagonistas de "Buen Camino"

Pacientes de psoriasis y artritis psoriásica, protagonistas de “Buen Camino”

• 12 personas realizan diferentes etapas de El Camino de Santiago, compartiendo experiencias

• Un único documental, que se presentará en el Día Mundial, recogerá las distintas etapas

El Buen Camino es una serie de documentales en la que pacientes con psoriasis y artritis psoriásica cuentan su experiencia con la enfermedad. Las historias se desarrollan a lo largo del Camino de Santiago, en el que, etapa a etapa, vemos como los peregrinos rompen sus limitaciones con la enfermedad, una enfermedad que, a su vez, les acompaña en el camino de sus vidas. Estos mismos peregrinos culminaron su camino el pasado sábado 30 de septiembre, en la etapa O Pedrouzo – Santiago, llegando todos juntos a la Plaza del Obradoiro, en un emotivo encuentro.

Buen Camino
Desde el año 2016, se han producido 6 pequeños mini-documentales, en los que han participado pacientes de psoriasis y artritis psoriásica en distintos grados y de distintas edades, profesionales de la dermatología, enfermería y representantes de la administración pública. Con la séptima etapa, rodada el 30 de septiembre, en Santiago de Compostela, se dio por finalizado.

Ahora, los 7 mini-documentales rodados, formarán un único documental que recogerá la participación de todos los peregrinos, con sus diferentes caminos. El documental completo se estrenará, coincidiendo con el Día Mundial de la Psoriasis.

Las etapas se han realizado en:

Roncesvalles (Navarra). Peregrinos: Patxi Uriz y Antonio Manfredi.
El Bierzo (León). Peregrinos: Nerea Morán y Raquel Manga
La dehesa extremeña (Extremadura). Peregrinos: Juan Hernández y Consolación Martín
La Alcarria (Castilla-La Mancha). Peregrinos: Rodrigo Gutiérrez y Álvaro Sánchez
Las Palmas (Canarias). Peregrinos: Gregorio Carretero y Esteban Santana
Santiago de Compostela (Galicia). Peregrinos: los participantes de las anteriores etapas.

Todo ello forma un mosaico de diferentes maneras de ver la enfermedad desde diferentes partes de la geografía, configurando una visión amplia que puede servir de ejemplo para convivir con la psoriasis.

Buen Camino es un proyecto realizado por Acción Psoriasis en colaboración con Janssen.

La primera de las etapas transcurre en Roncesvalles y está protagonizada por Patxi Uriz y Antonio Manfredi:

Raquel Manga y Nerea Morán, madre e hija, caminan por el Bierzo, en la segunda de las etapas de el Buen Camino:

(Fuente: Acción Psoriasis)